12 de octubre de 2017

FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DEL PILAR

El Pilar donde apoyamos nuestra vida de fe
DIOS HABLA
PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de las Cónicas 15, 3-4.15-16; 15, 1-2

Metieron el arca de Dios y la instalaron el centro

En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca del Señor al lugar que le había preparado. Luego reunió a los hijos de Aarón y a los levitas. Luego los levitas se echaron los varales a los hombros y levantaron en peso el arca de Dios, tal como lo había mandado Moisés por orden del Señor. David mandó a los jefes de los levitas organizar a los cantores de sus familias, para que entonasen cantos festivos acompañados de instrumentos, arpas cítaras y platillos. Metieron el arca de Dios y la instalaron el centro de la tienda que David le había preparado. Ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión a Dios y, cuando David terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL 

Salmo 26

El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? R.-

Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo. R.-

Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. R.-

Él me protegerá en su tienda, el día del peligro; me esconderá en lo escondido de su morada, me alzará sobre la roca. R.-

SEGUNDA LECTURA


Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 1,12-14

Nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.

Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28

“Afianzo mis pies sobre roca, me puso en la boca un cántico nuevo.”

Sepulcro VacíoEn aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer entre el gentío levantó la voz diciendo: “Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.” Pero él repuso: “Mejor dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.”

Palabra del Señor


 

REFLEXIÓN

 
 

El Pilar donde apoyamos nuestra vida de fe

 
 

- Arca de la Nueva Alianza. Es uno de los títulos de María en las letanías del Rosario. La primera lectura presenta cómo David mandó organizar una fiesta para instalar el Arca de la Alianza en una tienda especial. Su intención era construir un templo digno para albergar el Arca, presencia de Dios en medio del pueblo. Sería, sin embargo, su hijo Salomón quien construyera el Templo. El Arca llevaba la Palabra de Dios, María llevó en su ser la Palabra de Dios hecha carne. El Arca de la Alianza desapareció por primera vez tal como cuenta el Primer Libro de Samuel cuando los filisteos tomaron Israel en tiempos de Helí, pero fue devuelta a los israelitas porque se tornó en maldición para aquellos que no creían en un único y verdadero Dios. Volvió a desaparecer durante la opresión babilónica alrededor del año 600 A.C. y nunca más ha vuelto a ser vista, hasta hoy día. Originalmente, el Arca de la Alianza contenía la Palabra de Dios escrita en la piedra por las propias manos de Dios. El Arca no era la Palabra en sí misma pero por eso no era menos importante. María trajo a la "Palabra hecha carne" dentro de ella del mismo modo en que el Arca de la Alianza llevaba los 10 mandamientos, a través de los cuales la Palabra de Dios se manifestaba en el mundo real. El símbolo del Arca reaparece en libro Apocalipsis. Es presentada como María, la Madre de Jesús. - Madre de Jesucristo y Madre de la Iglesia. María está presente en casi todos los eventos más importantes de la vida de Jesús: su concepción, su desarrollo en el vientre, su nacimiento, su presentación y entrega a Dios, su infancia, su confirmación en el Templo a los 12 años, el comienzo de su ministerio público y el primero de sus milagros, que Ella misma promovió -las bodas de Caná-, su muerte en el Calvario y el nacimiento de la Iglesia en Pentecostés. Precisamente esto último es lo que escuchamos del libro de los Hechos de los Apóstoles en la fiesta de Nuestra Señora del Pilar. María ocupa un lugar verdaderamente singular en la vida de la comunidad cristiana: ella llevó en su seno a Jesús, Mesías y Señor, lo cuidó, lo educó y lo introdujo en las tradiciones del pueblo elegido, lo siguió con fe hasta la cruz y llegó a ser así la primera creyente del nuevo Israel. - María nos enseña a escuchar la Palabra de Dios y llevarla a la práctica. Ante el piropo que Jesús recibe de aquella mujer del gentío, El contestó: “Mejor dichosos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen". Esto no significa un desprestigio del rol de María. Está mostrando que el verdadero milagro en torno a la encarnación de Jesús por María fue su obediencia al Señor. La Madre de Jesús supo escuchar la Palabra de Dios. En el evangelio, Lucas describe a María como alguien que vive a la escucha del misterio y que, con profunda actitud contemplativa, lee continuamente los acontecimientos para descubrir su sentido más profundo. María es aquí verdadero intérprete, hermeneuta, de los hechos acaecidos. La figura de María, intérprete de los hechos históricos, y contemplativa delante de las acciones de Dios, es modelo para todo creyente, llamado a descubrir el misterio y la presencia del Dios de la vida en la cotidianidad y lo ordinario de cada día. María, la Madre de Jesús, es maestra de vida interior, de oración y de escucha de la Palabra. María es la primera entre aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Sin lugar a dudas, María es digna de bendición por el hecho de haber sido para Jesús Madre según la carne, pero también y sobre todo porque ya en el instante de la anunciación ha acogido la Palabra de Dios, porque ha creído, porque fue obediente a Dios, porque guardaba la palabra y la conservaba cuidadosamente en su corazón. Esa es mi Madre nos dice Jesús, ella es modelo. María, amorosamente y obedientemente hizo la voluntad de su Padre, nadie como ella fue tan fidelísima esclava del Señor, en la encarnación y en cada momento de su vida.

 
 
Fraternidad Franciscana de la Cruz.
 

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