CONSEJO PASTORAL

EL CONSEJO PASTORAL Y LA ASAMBLEA PARROQUIAL

        El Concilio Vaticano II, atendiendo simultáneamente a las fuentes de la tradición cristiana y a la situación, histórica del hombre actual, que lucha legítimamente por construir una sociedad en la que todos los ciudadanos actúen corresponsablemente por el bien común, nos ha redescubierto a la Iglesia en cuanto comunidad de hermanos, nacidos del mismo Espíritu e investidos por el Bautismo de una misma dignidad, con los mismos derechos y los mismos deberes fundamentales.
        Todos somos Iglesia y todos hacemos la Iglesia. Formamos parte de un pueblo vertebrado en diversos ministerios y servicios, en el cual cada miembro tiene su tarea y todos juntos realizan la única misión de la Iglesia: hacer llegar al mundo la salvación de Jesús.
        El Vaticano II nos recuerda que lo primero y fundamental en la Iglesia es el pueblo de Dios, en el cual y desde el cual se ha de entender la jerarquía que es la expresión del servicio al pueblo de Dios desde el cual y para el cual existe.
        Hay que superar el binomio jerarquía-fieles para hacer realidad la Iglesia Pueblo de Dios, donde todos somos hermanos e iguales en dignidad y corresponsabilidad por el bautismo, aunque no todos seamos responsables de la misma manera ni estemos en los mismos campos de actuación. Y aunque esta corresponsabilidad tenga grados y formas diferentes, ha de extenderse a todos los miembros del pueblo de Dios y en todos los ámbitos (L.G.31-32)
Todos somos responsables a la hora de realizar las cuatro funciones básicas de la acción eclesial en medio del mundo: evangelizar, celebrar la fe, vivir la fraternidad, compartir.
        ¿Qué entendemos por corresponsabilidad?.-
        No significa transferencia de responsabilidades, sino adecuada repartición de las mismas en un clima de unidad. Sólo desde la unidad se puede conseguir la corresponsabilidad. Una Iglesia dividida no puede ni soñar en vivir la corresponsabilidad.
        La realización de la corresponsabilidad implica asumir, aceptar y coordinar armónica y eficazmente la propia responsabilidad con la de los demás. La corresponsabilidad se opone sobre todo a la indiferencia, a la pasividad, al acaparamiento, al ordeno y mando, al protagonismo..... y exige interés por colaborar, disposición comunitaria y solidaria, capacidad para el diálogo (decir lo justo ,en el momento oportuno y saber escuchar con interés las razones de los otros), compartir (saber a la vez dar y recibir), unión armónica, compromiso grupal con las tareas comunes.
        Resumiendo en una frase: La corresponsabilidad es igual a responsabilidad compartida.
        La corresponsabilidad hay que organizarla. Sin un mínimo de institucionalización, la corresponsabilidad es simplemente una palabra que suena muy bien. Hay que fomentar al máximo los instrumentos que favorezcan la corresponsabilidad eclesial que hagan posible la Iglesia del Vaticano II, servidora de la humanidad.
        Todos los caminos que se abran en esta línea nos conducirán hacia una Iglesia más comunitaria, más fraterna y solidaria
        En este sentido, debemos tomar conciencia de que todos juntos formamos como un pastor colegial, un "párroco" comunitario, formado por el grupo de los que nos sentimos corresponsables de la vida de la Iglesia en la Parroquia.
        Ventajas que aporta la corresponsabilidad:
    Además de ser más fiel a la eclesiología de las primitivas comunidades cristianas y del Vaticano II,

  • fomentaría la creatividad y el compromiso
  • organizaría mejor el respeto a todos los carismas
  • enriquecería la actividad pastoral con la aportación variada de todos sus miembros
  • daría ejemplo al mundo de un colectivo fraternal y solidario.

        Tenemos que saber inventar formas nuevas y concretas de ejercicio de corresponsabilidad en los momentos históricos de la vida, teniendo siempre presentes las dos condiciones que son garantía de su identidad:

  • La fidelidad a la memoria de Jesucristo, único Señor.

  • La fidelidad de respuesta a las necesidades concretas de la vida, en cada momento histórico. Por ahora hay dos instrumentos concretos que hay que ejercitar: El Consejo Parroquial y la Asamblea Parroquial.

        ¿QUÉ ES UN CPP?
        El CPP puede y debe jugar un papel decisivo en la Parroquia. Si funciona bien, es un excelente instrumento de unidad y de corresponsabilidad que puede dar un impulso decisivo a la renovación permanente de las parroquias, avivando el esfuerzo de los laicos, diversificando todos los ministerios y carismas, suscitando equipos de trabajo y coordinando todas las tareas pastorales.
        No es una estructura más, sino un instrumento básico para vivir y ejercer la corresponsabilidad y para lograr la convergencia, la complementariedad e integración de todas las fuerzas de la parroquia. Puede ser, además el gran medio para educar y encauzar la participación corresponsable de los creyentes. El CPP ha de ser la expresión del crecimiento y madurez eclesial de la comunidad.
        El CPP es un organismo:

  1. Permanente. Compuesto por miembros estables durante el plazo que establezcan los estatutos. Los miembros del CPP deben renovarse periódicamente.

  2. epresentativo de toda la comunidad parroquial, de cada uno de sus grupos con entidad suficiente en la Parroquia y que estén contemplados en la programación parroquial. Conviene que los miembros del CPP se sientan representantes de la comunidad parroquial y que ésta así los considere.

  3. ervidor de la comunidad y de la comunión eclesial en al ámbito parroquial y en relación con el Arciprestazgo, la Vicaría y la Diócesis.
        Funciones del CPP
  1. Analizar en todos sus aspectos la realidad de la Parroquia y buscar las respuestas pastorales más adecuadas.

  2. Impulsar la realización de las tareas programadas, recoger iniciativas y discernir sobre la conveniencia de realizarlas.

  3. Elaborar con la aportación de todos los grupos el plan pastoral general de la Parroquia y concretar el calendario así como las mediaciones para llevarlo a cabo.

  4. Coordinar el trabajo eclesial de todos los grupos y animar su dimensión evangelizadora.

  5. Revisar, al final del curso, la acción pastoral realizada y el cumplimiento del plan pastoral general de la Parroquia, teniendo en cuanta los objetivos pastorales de la Diócesis, Vicaría y Arciprestazgo.

  6. Participar mediante los representantes más idóneos en el Consejo de Arciprestazgo si es que existe.

COMPOSICIÓN DEL CONSEJO PASTORAL PARROQUIAL (CPP) DE SAN BASILIO EL GRANDE
- Los sacerdotes con cargo pastoral en la Parroquia. El Párroco es El Presidente del CPP.
- El Secretario, elegido por todos.


- Representantes elegidos por los siguientes grupos:


* Catequistas de Infancia y Preas
*Pequeñas Comunidades (3)
*Comunidad San Basilio
* Grupo Scouts San Basilio
* Vida Ascendente
* Pastoral de la salud y visita de enfermos
* Voluntariado del Proyecto con discapacitados Realidad San-Ba
* Voluntariado de Acogida
* Equipo de Liturgia
* Consejo Económico

    Además del CPP, en nuestra Parroquia creemos que un cauce para ejercer la corresponsabilidad es la Asamblea Parroquial. Cada Curso celebramos al menos una Asamblea. A ella están convocados todos los que acuden a la Parroquia, especialmente intentamos que sea vinculante para todos los Agentes de Pastoral.
Es una jornada intensiva en la cual reflexionamos y programamos para cada curso. Todas las sugerencias que aportan los distintos grupos de trabajo se recogen, y a lo largo del año, el CPP va seleccionando, programando y haciendo que se llevan a la práctica.
En cada Asamblea tenemos siempre presente la programación diocesana e intentamos acomodarla a la realidad de nuestra Parroquia.
En la Asamblea, además de trabajar y reflexionar juntos, compartimos la oración y la fiesta.